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Mi primera incursión en esto de analizar la tele... - Analyce This
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Mi primera incursión en esto de analizar la tele...
Esto es una prueba de cambio de registro escrituril para mayor versatilidad y autodisfrute mío. Como dice el título: primera incursión en esto de analizar la tele. Se ruega sensibilidad y tolerancia.

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Hace ya tiempo, casi un año, vi un documental. No me acuerdo en que canal era (creo que era el Jolibú pero no puedo asegurarlo al cien por cien), pero tan poco es tan importante. La cosa iba de analizar los cambios que se estaban produciendo en la televisión y en el cine en estos útlimos años.
A nadie se le escapa que el séptimo arte ha venido experimentando una «ligera», por decirlo suavemente, crisis motivada por la falta de ideas, de buenos argumentos, o por la manera pésima de llevarlos a la gran pantalla a base de muchos efectos especiales y poco más... en fin, ¿que voy a contar que cualquiera que se haya acercado al cine en estos ultimos días/meses/años, no sepa? Vemos como pelis como la Ilíada se queda en batallas con muchos barquitos, o Harry Potter y el Cáliz de fuego en un dragón con mala leche persiguiendo a un adolescente flacucho. Y eso solo por poner ejemplos MUY fáciles, porque en mi opinión, adaptar un buena historia resulta más sencillo que crearla de la nada. Una se pregunta: ¿de verdad no podían haberlo hecho de otra manera? ¿¿como se pueden hacer las cosas TAN mal??
Baste recordar todo el rollo montado con El Indomable Will Hunting, y aquel concurso de guiones por internet que hicieron Matt Damon y su amigo Ben Affleck para intentar llamar la atención a la industria sobre el grave problema de la falta de buenos argumentos que estaba sufriendo el cine y su consecuente desprestigio.

El caso es que mientras la gran pantalla sufre un receso, la pequeña experimenta una buena racha. ¿Por qué? Bueno, seguro que a todos se nos ocurren respuestas válidas, pero yo voy a escribir exclusivamente las que aportaba el documental.

La industria del cine se ha estancado. Demasiados corsés, demasiados tabús, poca renovación en la cima. Cuando tienes una fórmula que funciona, no la cambias porque eso da dinero seguro, lo otro no lo sabemos.
La tele, a pesar de que sufre mucho de esos males también (no olvidemos que los señores con pasta siempre quieren conseguir más y no les gusta eso de correr riesgos), tiene la ventaja de contar con el doble o triple de recursos. La tele por cable ha multiplicado exponencialmente el número de canales que uno puede ver. Evidentemente, los hay que apuestan por lo seguro, pero el mar es muy grande y alguno hay que se atreve.

Otro punto importante a favor de la tele es su formato y maleabilidad. En el cine, uno debe contar una historia y presentar a los personajes en poco más de dos horas o dos horas y media. En una serie, en cambio, tienes como norma general, unos 22 o 23 capítulos de una hora cada uno para desarrollar un argumento, dibujar amplia y profundamente no solo a los personajes principales, sino darte el lujo de presentar a los telespectadores a algunos secundarios interesantes. Puedes probar caminos, ver lo que gusta más o lo que gusta menos, y en fin, sacarle mucho más jugo a tu historia que en una peli.
Donde una serie sería una novela, una peli sería un cuento. Que por cierto, también tiene su encanto. No estoy poniendo ningún nivel de preferencia emtre ambos, evidentemente, ya que son medios distintos. Yo particularmente, adoro los cuentos. Y encuentro en el cine ese "algo" especial...


Además, por experiencia ya se ha comprobado que el formato televisivo tampoco es la panacea. A veces se hacen las cosas a trompicones, tanto en la pantalla chica como en la grande, o vemos como las historias de tanto meterles mano pierden fuelle, y algo que parecía maravilloso acaba desencantando. E aquí que me viene a la memoria la sabiduría escondida tras el dicho: "si lo bueno, breve...". Este es un mal que desgraciadamente sufren tanto el cine como la tele indistintamente. Cuando algo da dinero, no se sabe cuando parar.
¿Eera necesario seguir Expediente X sin Mulder y su Búsqueda? (la mayúscula no es inintencionada).
¿Se podía continuar Doctor en Alaska sin el doctor Joel en Alaska?
¿Se podría hacer una serie sobre House si Gregory se jubila?
¿Y Supernatural con un solo hermano Winchester?

Es probable que mucha gente responda que sí a todas esas cosas, por tal de seguir viendo cosas nuevas de sus series favoritas, a mi también me cuesta asimilar que debo echar el cierre en ocasiones. Pero en retrospectiva, tras ver lo ocurrido con los dos primeros casos mencionados, pienso que hubiera sido mejor preparar un final de serie, que no un intento desesperado por adaptar la historia a la extirpación de su leitmotiv. No digo que lo que se hiciese no tuviese buena calidad, que la tenía (y estoy pensando especialmente en Dogget) pero... pero... Pero creo que la mayoría coincidirá conmigo en que ya no fue, y no sería en el resto de los casos, lo mismo.
Los mismos desastres ocurren con las secuelas en las gran pantalla. La más famosa de todas, La Guerra de las Galaxias. Pero que tal con Matrix, Piratas del Caribe, La Momia, o tantos otros enormes y carísimos desastres.


En fin, que me enrrollo. Después de resumir brevemente el análisis de dicho documental, baste decir que para explicar la explosión de la "nueva televisión de calidad" se ponía como uno de los mejores ejemplos a la cadena independiente HBO (que no sé si será filial de la productora que hizo el documental, porque desde luego lo ponían por las nubes... JA), y en concreto a su serie estrella Los Soprano.

Así fue como descubrí yo esta serie. Con un documental sobre la tele.
Delante del ordenador, un día que me había lanzado a la divertida tarea de buscar una serie nueva que visionar, me acordé de aquel documental y me puse a bajarla.





Bueno. Así a vista de pájaro, Los Soprano es una serie sobre la mafia. Tiene un jefe supremo, al que todos obedecen y deben respeto.
Como segundo escalón jerárquico, está el círculo de Capos, que básicamente, se pasan el día de reunión en reunión entre ellos, dándose la mano, besos en la cara, haciéndose regalos mutuamente y todo ese rollo hipócrita mientras en bastidores luchan a dentelladas por conseguir un poquito más de poder.
Algo más abajo están los Capitanes, esos que se dedican a hacer el trabajo sucio a base de pistolas, puñetazos, patadas, palos de béisbol, navajas y todo tipo de armas más o menos mortales a su disposición.
Está el imprescindible viejo judío que da consejos, con voz pero sin voto.
¿Y qué es la mafia sin la Familia? Todo el que haya visto esa Biblia de la Mafia que es El Padrino, sabe responder a dicha pregunta. Por eso la serie cuenta con las típicas esposas de mediana edad que se dedican a cocinar platos de pasta TODO el rato, que saben mucho pero no dicen nada, algunas más inteligentes que otras, algunas más independientes que las otras. Las hay que son maltratadas pero llevan cordones de oro en sus bonitos cuellos. La mayoría de ellas son engañadas por sus maridos con mujeres con la mitad de edad, cosa que soportan con mayor o menor dignidad.
Por supuesto también están los hijos adolescentes o en la universidad a los que se pretende mantener lejos de los negocios; y en contraposición, los sobrinos que se introducen en él para que todo quede "en familia" (sino, no sería lo mismo, ¿eh?).

En fin. Concretemos un poco.
El protagonista fundamental de esta serie es Tony Soprano, caracterizado por un, dejadme decirlo: FORMIDABLE James Gandolfini. Barrigón, pendenciero, gruñón, de mal caracter, con manos rechonchas y enormes con demasiada facilidad para salir disparadas a tu cara, ojos pequeñísimos de mirada cruel, sonrisa traicionera, mentiroso, inteligente, sobervio, y como todo buen italiano de peli, dado a la exageración y a los grandes aspavientos con los brazos. Yo creía que eran tópicos. Pero debo decir que cuando estuve de viaje en Sicilia, la gente gritaba mucho al hablar, tanto que más que hablar parecía estar gritándole a su interlocutor, y realmente movían mucho las manos en el proceso. No es coña.

En fin. Tony Soprano es uno de los capos de la Familia que controla el cotarro de vicio y perversión en Jersey, en la que también están, a parte de otros cuantos capos con típicos nombres italianos, su tío Corrado Soprano. En la cabeza del mando se encuentra Jacky Aphrile, que lo tenía todo perfectamente controlado y atado hasta que le surge un problema imprevisto.... le han diagnosticado un cáncer muy, muy chungo. Así que es natural que las cosas se empiecen a liar, y los capos tengan sus más y sus menos a la hora de establecer el nuevo status quo muy disimuladamente, claro, y ya se sabe que en estos casos poco importa que hablemos de relaciones tío-sobrino. ¡La pasti es la pasti!

En fin, como buen mafioso italiano,Tony tiene su negocio tapadera: la gestión de desechos no degradables, y su local de reunión para los trapicheos en la trastienda: un bar de stripptease con un montón de rubias siliconadas bailiando en tanga al fondo de la sala. Todo muy chachi. Tony tiene en el negocio a su sobrino Cris, un joven -con delirium tremens- obsesionado con Scorcesse y "Uno de los nuestros", que sueña con ser un famoso escritor, y hacerse rico con un guión de cine sobre la mafia, que por ahora se dedica a hacerle trabajillos de poca importancia a su tío, y hacerse aguantar por su novia Adriana, que la pobre mía ya tiene lo suyo solo con eso... Además de Cris, tiene a tres capitanes a sus órdenes: Poli, Silvio y Pussi, encargados de disparar a quien Tony les mande, y con los que se va de putas de vez en cuando. Cuando están juntos, son tan tontos, que entran ganas de reír. En serio. Es como ver a una pandi de treceañeros en el recreo de instituto. Gallitos, machistas, cerrados de mollera, violentos, egoístas, trápalas, sobervios. En fin. TAAAAN tontos. Pero TAAAAAAN tontos.... se pasan el día metiéndose entre ellos, burlándose de unos y otros, ridiculizándose, amenazándose, y toda esa basura adolescente. Muy, muy triste. Y gracioso, que es lo peor. O será que yo tengo un sentido del humor muy retorcido, qué también...

Tony está casado con Carmela, típica esposa italiana, ama de casa, que hace macarrones con tomate incansablemente y siempre tiene la manicura perfecta (que a mi me da una grima inexplicable, todo hay que decirlo). Que no se la subestime por ello. Es una tipa muy inteligente y que sabe muy bien lo que se hace. Su relación con Tony es una de las cosas que personalmente, más me gustan de la serie. Porque man, es un matrimonio desencantado de mediana edad tan auténtico, que da algo de miedo. Sólo hay que verlos discutir para adorarlos. Carmela se siente infravalorada, se aburre, y necesita más atención de Tony. Él la quiere mucho, está claro, y es la madre de sus hijos y tal, pero eso no le impide tener una novieta rusa muy delgada y de mala leche. En fin. Todo parece indicar que a Tony se le perdió el libro de instrucciones "como mantener un matrimonio feliz" en la útlima mudanza. Cada vez que se acerca a Carmela, lo normal es que acabe con un gesto de desprecio de ella y muchos gritos de él. A pesar de lo cual, sigue siendo extrañamente entrañable comprobar como Tony confía plenamente en ella, es la única persona que permite que le regañe y que le diga qué es lo que tiene que hacer, y en el fondo yo diría que le hace más caso que a nadie. En fin, como ya he dicho, típico matrimonio de mediana edad. Adorables.

*suspiro*

Tony y Carmela tienen dos hijos: Anthony, un adolescente con dificultades para concentrarse que es un vivo calco de su padre, y Medow, la buena estudiante a punto de marcharse a una universidad de prestigio que tiene un engreimiento que no cabe en la haerrbitación de lo gordo que es (lo siento, pero me cae fatal la niña). Tony se encuentra ante el problema moral de querer dar una buena educación en valores a sus hijos y ser a la vez un capo de la mafia. A ello hay que añadir que sus hijos empiecen a sospechar que la gestión de desechos no de tanto dinero como para pagar la choza en la que viven.

Es evidente que nos dejamos un miembro que no puede faltar en ninguna familia italiana que se precie: la mamma. Y vaya mamma... Tony tiene una super-mamma-napolitana. Una anciana cascarrabias, amargada que se dedica a amargar a los demás (especialmente a su hijo), retorcida, cruel, malévola, controladora, quejica, autocompasiva. La tía se pasa el día repitiendo: "Ojalá el Señor me llevara". Un pastel de mujer, vamos. Dejadme que os diga que solo por Livia Soprano merece la pena ver la primera temporada de la serie. Quien se haya visto la primera hasta el final, y haya conocido a la sorprendente mamá Soprano, quizá coincida en mi opinión que no hay nada más temible que esa vieja bicha intelgente y retorcida que es mamá soprano (a la mierda Sylar, JA, ¡es un angelito inocente a su lado!). Mamá Sprano tiene mucho, mucho mérito, y más en estos tiempos que corren. Nunca he visto un personaje de más de 60 años tan interesante, rico, bien llevado, y con tanto peso en la historia como esta mujer. La relación Tony-mamá es una de las cosas más brillantes que he visto en la tele en mucho tiempo. En serio. Hay que verlo. EN SERIO. Brillante. Retorcido. Hilarante. Patético. Terrorífico. Desternillante...


Bien, pues hecha la presentación general, la serie comienza cuando Tony Soprano recibe la visita en su piscina de una bandada de patos que están emigrando con el cambio de la estación. Cuando los patos a los dos meses remontan el vuelo y siguen su viaje, Tony sufre una tremenda conmoción y se desmaya. Tiene sueños extraños en los que un pato sale volando con su pene en el pico. Y al poco tiempo, empieza a desmayarse cada vez que ve la mortadela. Sus ataques de ira y de ansiedad se van multiplicando, pero los médicos no le encuentran nada. La cosa se vuelve tan inaguantable que su mujer le amenaza con divorciarse sino prueba con terapia siquiátrica para tratar de solucionarlo.

Y así es como ya tenemos dibujada, a grandes trazos, la serie de los Soprano. Tony, grande como un cachalote, gruñón y capaz de asesinar con sus propias manos, necesita ir al siquiatra porque se desmaya con la mortadela. ¿No resulta tentador?
Si no encontrabáis interesante la interacción entre un capo de la mafia y su entorno, que me decís de la interacción entre un capo de la mafia agresivo hasta cuando está sentado en una silla, simplemente respirando, y una doctora en siquiatría de origen italiano con muchos diplomas en la pared, que habla muy formalmente, lleva gafas de diseño, y trajes pantalón de firma. Imaginad qué tipo de conversaciones llevan estos dos en la sala enmoquetada. Violencia, culpabilidad, humillación, dependencia maternal (a tuti-frutti, vamos), incomprensión, miedos, complejos, traumas, ansiedad... ¡es que mola tanto!

soooo eviiil. Ahem.

¿No os he convencido ahora, por el amor de dioooosss?

En fin. Lo dicho. Estamos ante una serie de mafiosos. Pero también estamos, por si no alguien no lo sabe, ante una serie cuyos guiones y actores llevan años acumulando premios. ¡Años! No es poca cosa que a tantos críticos de allá, se le caigan las bragas al hablar de Los Soprano. Y visionada toda la primera temporada, debo decir que no me extraña. Quizá la segunda ha bajado un poco el listón, pero es que, joder, la primera es mucha primera. A mi al menos, ha logrado engancharme. La verdad es que, para ser sincera, no lo entiendo. O sea. No entiendo como esta serie es tan desconocida en el fandom español, cuando se trata de una historia no ya solo de gran calidad argumental, en caracterización, y en actuaciones sencillamente brillantes... porque es que además es una calidad avalada por el éxito y reputación con la que cuenta al otro lado del charco. Que vale, a veces los emis están tan vacíos de contenido como los oscars, sí, pero cumplen con su función de llamar la atención sobre el que acumula demasiados...

Mi recomendación es que le déis una oportunidad, y os veáis un par de capítulos. Cierto es que es algo violenta... bueno, digamos HIPER-violenta, y los protagonistas a veces te dan ganas de arrancarte las venas... Tampoco espéreis ver ninguno particularmente hermoso físicamente del que poder colgar posters encima de la cama.... pero ey, hay cosas realmente geniales que se pueden descubrir desde el primer capítulo de Los Soprano. Yo desde luego os invito a darle una oportunidad.

Si alguno se atreve, ya me contará.

Previsión humorística: working working

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Comments
sracheg From: sracheg Date: August 28th, 2007 10:00 am (UTC) (link)
Livia Soprano es la mejor, The One, esa familia no necesita un DON teniéndola a ella. Fue una lástima que el personaje tuviera que desaparecer, pero claro life sucks sometimes y la actriz que la interpretaba murió.
neptunia From: neptunia Date: August 29th, 2007 10:02 am (UTC) (link)
Acabo de terminar la segunda temporada, y empezando la tercera. Me ha gustado (quizá algo demasiado violenta para mi gusto) pero la he notado algo más floja que la primera... Pero es que la primera temporada con todo el arco de Livia Soprano, es sencillamente brillante.

Leí una entrevista a David Chase en la que se le preguntaba por ese personaje en concreto, y decía que estaba basado en su propia madre. Dios, pobre señor Chase. Con razón sus series siempre están llenos de sueños raros... JA. Ufff... es que ayer vi el último capítulo de la segunda temporada, ese de la pesadilla larguiiiisima y todavía estoy traumatizada. Hubo un momento en que casi me dieron ganas de apagar la tele y salir corriendo. Inquietante.
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